Al menos es lo que aparenta este pequeño rincón abarrotado de cañas en los que parece haberse escondido esta pequeña embarcación, si se compara con los extensos pantalanes que delimitan ambas orillas del puerto de Catarroja, en los que permanecen amarradas varias decenas de barcas. La climatología tan variable en este comienzo de primavera nos alterna los días cálidos e intensamente azulados con los fríos y violáceos, como ocurrió en esta ocasión. Sigo sin abandonar el papel de grano grueso y el formato 35 x 25 cm.
