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2.5.25

La huerta, en gris

Nueva borrasca; y van... Hemos perdido la cuenta de sus nombres, por mucho que lo repitan los meteorólogos. A los cielos luminosos y brillantes, le siguen los grises y apagados; a los días de brisas suaves, los ventosos y desapacibles; a los calurosos, los frescos,... ¡Primavera!. La presente acuarela está pintada ayer, día 1 de mayo, bajo la protección de los muros de una alquería abandonada. El gris es el color que lo invade todo y solo le ha faltado incluir las rachas y el sonido del viento. Papel Arches satinado, con unas dimensiones de 32,5 x 44 cm.

2.12.15

Surcos


Segado el arroz, los campos que un día deslumbraron por sus inmensas y tranquilas láminas de agua, primero, y por sus densas manchas de espigas verdes después, asemejan grandes barrizales en los que los antiguos surcos resisten a la espera de que un nuevo arado los deje listos para una nueva siembra. Y en este seco y soleado invierno, las luces y los reflejos se ponen al servicio de quien los quiera plasmar. Acuarela pintada en papel Fabriano, de 300 gr. y grano fino, con unas dimensiones de 38 x 28 cm. 

28.2.15

El secadero


Secaderos: pequeñas construcciones de madera, tejadas y con un enrejado de tablas que permite la ventilación de los productos que en ellos se almacenan. Son corrientes en la huerta valenciana para almacenar y secar tubérculos. Los años y el abandono derivado de su falta de uso los convierten en estructuras desvencijadas, con techos que a duras penas se mantienen en pie. Si a su lado luce su desnudez un viejo tronco caprichosamente mutilado  por las inclemencias del tiempo, la sensación de abandono se acentúa.   
Acuarela realizada en papel Fabriano, con 50 % de algodón, y 48 x 33 cm.

17.2.15

Abandono





El título de la acuarela lo dice todo. Abandono y ruinas en la vieja alquería, abandono en la vegetación -arbustos creciendo sin ton ni son, palmeras sin limpiar, árboles a duras penas sostenidos por improvisados rodrigones, un viejo árbol hambriento de poda...,- y a pesar de todo, un bello conjunto pictórico. He vuelto a utilizar papel Fabriano, con un 50% de algodón y unas dimensiones de 48 x 32,5 cm.

17.5.14

Desde la carretera...


... que comunica El Tremolar con El Brosquil se puede disfrutar de este bello perfil de alquerías y campos de arroz, en la parte Sur de la ciudad de Valencia. Llaman la atención estos bonitos rincones rurales de fuerte contraste con la moderna ciudad, cuyos altos edificios se vislumbran al fondo. Con todo, la parte más atractiva de esta mañana de pintura -y de esta vista panorámica-, es el cielo; un cielo "con nubes y claros", como definen los meteorólogos, nubes que han dado paso a esas "cortinas" que matizan por tramos la intensidad del azul celeste e incorporan tonos anaranjados.
El papel utilizado sigue siendo el habitual, sólo que el tamaño es de 56 x 38 cm.

7.5.11

Cruce de caminos


Con viento y amenaza de lluvia nos hemos encontrado esta mañana... y ¡cómo ha llovido por la tarde! Protegidos del viento y con un cielo similar al del sábado pasado nos hemos enfrentado a este cruce de caminos situado en El Brosquil. Sombras poco contrastadas y tamizadas por un cielo que lentamente se ha ido cargando de nubes amenazantes, he intentado plasmarlo en el papel con el resultado que esta discreta fotografía nos ofrece.

23.1.11

Alquería El Brosquil


Este sábado -festivo en Valencia por celebrar el día de su patrón, San Vicente Mártir-, nos hemos trasladado a la alquería El Brosquil, situada en Castellar, en el extrarradio de Valencia. El día ha sido frío pero intensamente luminoso, con esa luz tan propia del invierno valenciano, especialmente cuando la brisa sopla del Norte. Dejo el resultado de esta mañana de pintura al buen juicio de los visitantes del blog; espero que les guste.

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