Es habitual en los Pirineos, especialmente a partir de la segunda quincena de Agosto. Mañanas con cielos limpios y esplendoros; mediodía con nubecillas marcadas; atardeceres con tormentas de mayor o menor intensidad; anochecer nuevamente despejado. En esta acuarela he procurado captar ese momento en el que las nubes van cubriendo el cielo, y el sol pugna por colarse, creando grandes contrastes entre las zonas iluminadas y las sombreadas. El resultado, un paisaje precioso y pictórico. Acuarela pintada en papel Arches, con unas dimensiones de 32,5 x 43,5 cm.
El visitante encontrará en este blog una selección de mis acuarelas sucintamente comentadas, y una lista de blogs y páginas web sobre pintura, literatura y religión, pues no en vano considero el arte como una manifestación del poder creador de Dios, que ha dotado al hombre de la capacidad de plasmar la belleza que le rodea. Para conocer al ser humano con sus ilusiones y esperanzas, y por ende, a su Creador, incluyo esos enlaces.
29.5.26
30.4.26
Paisaje pirenaico
Las tormentas en la cordillera pirenaica son impresionantes. Es frecuente que a partir de mañanas soleadas y luminosas, sucedan tardes tormentosas. Las pequeñas nubes que empiezan a formarse a media mañana, desarrollan a ojos vistas hasta oscurecer el cielo. En esta acuarela he intentado plasmar ese fenómeno. Es un formato pequeño -DIN A-4- y en bloc de prácticas, pero ahí queda.

