Las tormentas en la cordillera pirenaica son impresionantes. Es frecuente que a partir de mañanas soleadas y luminosas, sucedan tardes tormentosas. Las pequeñas nubes que empiezan a formarse a media mañana, desarrollan a ojos vistas hasta oscurecer el cielo. En esta acuarela he intentado plasmar ese fenómeno. Es un formato pequeño -DIN A-4- y en bloc de prácticas, pero ahí queda.
