Ningún elemento como el agua para transmitir una sensación de frescor, máxime cuando el calor arrecia. Si a ese elemento lo situamos en medio de un pequeño bosque, rodeado de sombra, a no mucha distancia de un nacimiento de lo que acabará siendo el río Tuéjar, afluente del Turia, el frescor deja de ser sensación para convertirse en realidad. Presento una versión de este pequeño rincón, pintada hace unos días en un papel Arches, de 300 gr. y grano fino, con unas dimensiones de 56 x 38 cm.
