La Basílica de la Virgen de los Desamparados y la Catedral de Valencia están unidas por un paso elevado o "cavalcavia", que permite la comunicación entre ambos templos sin descender a la calle. Es un elemento arquitectónico que se repitió mucho en las construcciones del renacimiento y del barroco. En el portón de la Basílica situado bajo el arco, unas pequeñas ventanas permiten contemplar a la Virgen aunque el recinto esté cerrado. Al fondo, la populosa plaza conocida como de la Virgen.
Esta acuarela la he pintado en papel Arches de 300 gr., con unas dimensiones de 31x23 cm.
