Mañana de domingo. La lluvia nos ha concedido una tregua, y después de varios días en los que se han batido records de pluviometría, ha salido el sol. Un sol brillante, intenso, radiante,... y compatible con un viento moderado y frío. La gente sale a pasear, y alguno, como el que suscribe, a pintar; eso sí, con dificultad porque hay rachas de viento que ponen en peligro la estabilidad del caballete. En fin, este es el resultado. Es un rincón del paseo que discurre paralelo a la avenida de las Tres Cruces, a 50 metros de casa. Valga el intento.
