Cualquiera diría que el agua no tiene color a la vista de los que tenía días atrás en el puerto pesquero de Valencia. Rojos, azules, granates, verdes, naranjas, morados...; toda una sinfonía en la que era difícil apreciar la transición de unos a otros por obra de ese maravilloso fenómeno de la naturaleza que son los reflejos, y cuando no, por la transparencia de unas aguas que hacían posible ver los verdosos fondos marinos. Con mejor o peor acierto, esta policromía es la que he intentado recoger en esta acuarela de 35 x 25.
El visitante encontrará en este blog una selección de mis acuarelas sucintamente comentadas, y una lista de blogs y páginas web sobre pintura, literatura y religión, pues no en vano considero el arte como una manifestación del poder creador de Dios, que ha dotado al hombre de la capacidad de plasmar la belleza que le rodea. Para conocer al ser humano con sus ilusiones y esperanzas, y por ende, a su Creador, incluyo esos enlaces.
