Dos detalles han llamado mi atención, por desproporcionados: las dimensiones de la barca situada en primer plano, más grande que todas las que se hallaban a su alrededor; y la discreta tablilla colocada frente a su proa, a modo de pretencioso obstáculo para impedir que aquella se lance a navegar. Su tonalidad ocre anaranjado contrastaba fuertemente con el gris azulado -incluso negro desvaído- que es el color dominante en ese tipo de embarcaciones. A título de pequeño testimonio, he colocado frente a mí, en otro mirador, a dos de los miembros de la Agrupación de Acuarelistas Valencianos que me acompañaban ese día.
Su formato, 25 x 35 cm.
