Cuando uno pasea por la Gran Vía Marqués del Turia, uno de los "pulmones verdes" de Valencia, llama la atención un árbol inclinado que se encuentra en la pequeña rotonda vegetal que enmarca una fuente construida en 1931, en homenaje al labrador valenciano. Sin ser una excepción en el altísimo inventario de árboles de Valencia, no es por ello menos llamativo por su contraste con la verticalidad de los inmensos plátanos y pinos que jalonan esta amplia avenida. Aquí dejo mi testimonio personal de esta singularidad.
El visitante encontrará en este blog una selección de mis acuarelas sucintamente comentadas, y una lista de blogs y páginas web sobre pintura, literatura y religión, pues no en vano considero el arte como una manifestación del poder creador de Dios, que ha dotado al hombre de la capacidad de plasmar la belleza que le rodea. Para conocer al ser humano con sus ilusiones y esperanzas, y por ende, a su Creador, incluyo esos enlaces.
