Me atrevería a afirmar que es la luz de la tarde la que comparte protagonismo en este par de acuarelas con las barcas y el agua. Hubo otro protagonista, oculto en las pinturas pero no para los pintores, que fue el viento del norte que a veces soplaba con la suficiente fuerza como para hacer tambalear los caballetes. Contra viento y marea, éste fue el resultado de dos sesiones de pintura en El Tremolar y en El Palmar.
El visitante encontrará en este blog una selección de mis acuarelas sucintamente comentadas, y una lista de blogs y páginas web sobre pintura, literatura y religión, pues no en vano considero el arte como una manifestación del poder creador de Dios, que ha dotado al hombre de la capacidad de plasmar la belleza que le rodea. Para conocer al ser humano con sus ilusiones y esperanzas, y por ende, a su Creador, incluyo esos enlaces.

