Hace tiempo que no pintaba un bodegón, así que damos un descanso a los paisajes y doy entrada a este pequeña composición -23,5 x 18,5 cm.-, a la que el viejo reloj pasa a darle título pese a que su figura aparezca incompleta en el cuadro, aparentando una cierta timidez, como si tuviera miedo de distraer la atención de los otros elementos que integran esta sencilla naturaleza muerta.
