Refiere Díez Arnal que "la calle Barchilla (Barxilla) alberga en un lateral del macizo arco que une la Catedral y el Palacio Arzobispal de Valencia, una peculiar marca en la piedra que dio origen al nombre de esta calle. La hendidura, de forma rectangular y con dos muescas triangulares a los lados, sirvió en época medieval de patrón a los carpinteros que fabricaban las barxillas, cajas de madera y medida de volumen que servía para pesar el trigo."
Sin embargo, si algo identifica a la calle Barchilla es la original cavalcavía (paso elevado) que une el palacio arzobispal con la Catedral, y que tan sugerentes juegos de luces y sombras muestra a medida que avanza el día.
