Aunque no vemos habitualmente el diseño de la parte sumergida del casco de un barco por razones obvias, ese diseño cobra, sin embargo, un protagonismo especial por su repercusión en la estabilidad, en la velocidad o en el pilotaje de la nave (no sin razón los técnicos llaman a esta parte sumergida, escondida, la obra viva del barco, si no me engaño) En esta acuarela pintada en el varadero del Club Náutico de Valencia podemos ver algunos de esos diseños, a cada cual más singular y llamativo. La mañana, bien nublada en sus inicios. El papel, Arches, el habitual. La superficie pintada, 48 x 36 cm.
El visitante encontrará en este blog una selección de mis acuarelas sucintamente comentadas, y una lista de blogs y páginas web sobre pintura, literatura y religión, pues no en vano considero el arte como una manifestación del poder creador de Dios, que ha dotado al hombre de la capacidad de plasmar la belleza que le rodea. Para conocer al ser humano con sus ilusiones y esperanzas, y por ende, a su Creador, incluyo esos enlaces.
