Dejamos momentáneamente nuestros paseos por Valencia para volver a los campos de la Valencia metropolitana. En esta ocasión, los campos cercanos al puerto de Catarroja, en los que unas viejas instalaciones industriales, abandonadas y semiderruidas, encuentran en el día nublado y en los campos de arroz segados y encharcados el complemento idóneo para darle un tinte terroso, nostálgico, incluso triste, a la pintura.
Acuarela pintada en papel Arches de 300 gr., con unas dimensiones de 51 x 36 cm.
