El larguísimo paseo marítimo de Valencia es un verdadero muestrario de palmeras, la gran mayoría de la variedad washingtonia, con unos troncos tan altos y delgados, que parecen buscar el cielo, y con unas hojas "despeinadas", mecidas por la coninua acción de las brisas marinas. Una verdadera preciosidad. En la acuarela que se muestra pretendo mostrar un rinconcito de este paseo marítimo, pintada al resguardo de esa fresca brisa de las primeras horas del día. Las dimensiones, 24,5 x 33 cm.
